Unamonos a traves de los cuarzos

De corazón a corazón…

¿Cómo conseguirlos?

La mejor forma de hacernos de un cristal es que lo encontremos en algún sitio de la naturaleza, como el bosque, por ejemplo.

Uno puede ir caminando y ver uno, cuando eso pasé es porque ese cuarzo viene de un lugar mágico, del mundo de los cristales, y que llegó hasta donde estamos porque los vamos a necesitar en nuestra vida.

Por eso es importante que cuando encontremos uno, y no sea porque estemos cerca de una mina, lo conservemos con nosotros porque se tratará de un ser muy especial.

Por lo general todas las personas del planeta tenemos un momento en el cual nos vamos a topar con uno, porque de verdad son necesarios para nuestra existencia.

La segunda mejor manera de conseguir un cristal es que alguna persona nos lo regale. Si ha sido así es porque nuestro ser se comunicó con ese alguien cercano y le dijo de la necesidad de activar nuestra energía y de hallar algo que nos ayudara a sentirnos mejor.

En cambio, no es tan bueno comprarlo porque de esa forma se le manda una energía pesada, ya que no sólo pensamos en él, sino en que tendremos que pagar para obtenerlo y esa energía se impregna en el cristal y es más difícil quitarla.

Es mejor que se intercambie con alguien querido, que nos lo regalen y nosotros le regalemos un cristal.

Es imprescindible destacar que el cuarzo que elijamos debe ser natural, es decir, que no haya sido pulido. Lo que pasa es que este tipo de procesos les altera la energía porque para ellos es como una mutilación. Al pasar por eso, el cristal pierde gran parte de su naturaleza, que es paz y armonía.

Si se pule un cuarzo sin haberle pedido el permiso y perdón por lo que se piensa hacer, es como si se le quitara la vida, toda la energía.

Esto podemos comprobarlo al comparar uno puro con uno pulido, este último parece un vidrio porque ha dejado de tener vida. Lo sentiremos también con el tacto, en la textura, por la energía que se queda en las manos.

Y este peligro corren también los cuarzos maltratados, la ventaja es que éstos sí se pueden llegar a recuperar gracias al amor que les demos.

En cuanto a las drusas, se trata de un sólo ser que cuando es dividido toma diferentes personalidades. Cada cristal tiene una energía especial que no es igual a ninguna otra, si se nos rompe todas su partes de convierten en diferentes seres. Podemos pensar que pierden fuerza, pero no, cada pieza adquiere una personalidad y energía propias.

El color del cristal no importa, todos sirven para los mismos fines.

La forma de limpiarlo…

Una vez que lo tengamos con nosotros, debemos entablar una comunicación, hablarle y darle la bienvenida. Después de esto, será necesario limpiarlo.

El primer paso es poner agua en un recipiente de cristal o barro. Después, activaremos los canales que tenemos en las manos frotándolos para abrirlos. Así, podremos programar al agua al colocar las palmas sobre el agua para hablarle a sus elementales y activar su energía diciendo:

“Hermanos, voy a poner un cristal para que me ayuden a purificarlo de energías y que le puedan dar la energía que ustedes tienen”.

Enseguida se pone el cristal en el recipiente y se coloca donde le dé la luz del sol y de la luna. Si se tiene patio, lo ponemos en el centro del lugar y lo dejamos ahí toda la noche.

Al siguiente mediodía ya se puede sacar. Tomamos el recipiente con el agua y la vaciamos al tiempo que le damos las gracias por la limpieza y energetización.

Ahora nuestro cristal ya estará libre de cualquier energía ajena a él y podremos programarlo para lo que más sintamos necesidad.

Los cristales deben contar con un refugio o un sitio seguro donde nadie más los toque, lo mejor es conseguir uno engarzado que podamos traer siempre con nosotros en una cadena.

Si los que tenemos son cuarzos sin engarzar, entonces los debemos poner dentro de una bolsitas de tela de color rojo, negro o blanco. Cada siete días se debe alternar el color. Es importante que la bolsa no sea ni de plástico ni de piel.

La programación es básica.

Atención, no tocar

Entre nuestros ancestros y los cristales siempre hubo una excelente relación, ya que decían que les habían dado parte de su alma. Esto ocurre desde el momento en que hacemos una comunicación con nuestro cristal, ya que en ese momento le entregamos nuestra energía, de tal forma que dentro del cristal están contenidas su energía y la tuya.

En el momento en que llega alguien y te lo toca se rompe esa comunicación, la actividad del cristal, el cual vuelve a “dormirse” porque recibió una energía desconocida que le nulifica toda la programación.

La explicación es que las personas pasamos el día entre las cargas positivas y las negativas que nos llegan, como preocupaciones o frustraciones, por lo cual nuestro cuerpo está ansioso de liberarse y al ver que algo como el cristal le ayuda a lograrlo inmediatamente le soltará todo.

Cuando alguien toca tu cristal te pasa toda su vibración. Incluso tampoco es recomendable para esa otra persona el hacerlo, porque dejan parte de su energía dentro del cuarzo.

Al momento de tocarlo liberan toda su carga negativa, y aunque se alejen, esa conexión queda, por lo que su energía seguirá fluyendo hacia el cristal y estarán liberando energía de más de su cuerpo. Con ello la persona sufre una fuga de energía que se manifiesta en cansancio, mareos, dolor de cabeza que le pueden durar dos días.

Si esto nos llegara a pasar, entonces debemos de volver a repetir el procedimiento de limpieza y programación.

En los malos momentos nos ayudan a sentirnos mejor.

Comunicarnos con el corazón

Por último es necesario hacer hincapié en que con nuestro cristal debemos de tener una comunicación como con cualquier persona. Sentir que se trata de un ser vivo que está feliz a nuestro lado.

Algunos dicen que se debe de tomar el cristal de una forma especial, pero sólo será nuestro corazón el que nos diga de qué manera lo debemos hacer.

Quizá sintamos verlo fijamente o ponerlo en alguna parte, ya que la comunicación no va a ser siempre igual.

Eso sí, siempre debemos de sentirlo como un amigo que nos ayudará a activar nuestra energía, así que tenemos que pedir que nos dé la posición exacta para que logremos la conjunción él.

La mejor forma de tratar a un ser es con tu corazón. No hace falta basarse en libros, sino sólo encontrar otra vez ese camino que ya teníamos al inicio de los tiempos, esa comunicación que será en beneficio nuestro.

Flora Rocha

Fundación Sabiduría del Corazón

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Publicado el 28 abril, 2011 en Cuarzos Guardianes, Kiesha Crowther, Viviendo en el corazón de la Tierra. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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